jueves, 1 de enero de 2009

Jet Lag



Entré a Madrid por la Castellana. Antes me había parecido incuestionablemente enorme y grandiosa. Ayer me parecía como si hubieran cortado todos los edificios por la mitad. Ya sabía que la mirada no es objetiva, y que en cada situación vemos las cosas de maneras diferentes, pero ayer lo comprobé de manera aplastante. Por más que lo intentaba, no acababa de reconocer la calle, porque no se parecía a la imagen de ella que guardaba en mi cabeza.

Me sirvió para acordarme de otra cosa. De esas penas que a veces te dan y te crees que no se van a terminar. Que son tan grandes como la Castellana. Pero no, sólo depende de por dónde lo mires, o de dónde vengas, o de que pase el tiempo.

Feliz 2009 a todos.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Happy Holidays

Hoy es el ultimo dia de clases. Presento mi corto de fin de semestre, que eran los ultimos deberes que tenia que hacer. Ahora miro hacia atras y me sorprende la de cosas buenas que han pasado en 4 meses, y lo largo que ha sido el tiempo.

Estoy un poco nerviosa, y me he despertado muy temprano. He ido al supermercado bonito de al lado de casa a comprar queso manchego y aceitunas para compartir hoy en clase y me he encontrado con Orham Pamukh, que compraba coles de bruselas a las 8 de la mannana.

El martes nevo y nos tiramos bolas de nieve. Enfrente del supermercado venden abetos de todos los tamannos. Hay un hanukkiyah al lado del arbol de Navidad que han puesto en el hall de mi edificio. Y, para no ofender a nadie, no se dice Feliz Navidad sino Happy Holidays!

martes, 16 de diciembre de 2008

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Xavi me ha mandado por e-mail unos archivos para ayudarme a escribir un paper que entrego el jueves. En el texto del email pone: "un beso de aquí a Lima". En la columna derecha de mi cuenta de gmail, google me propone echar un vistazo a "hoteles en Lima" y "Pasajes a Lima".

Y yo ya sólo pienso en que el viernes, por fin, el semestre habrá terminado. Lo rápido que ha pasado el tiempo aquí, aunque también parece que llevo una vida.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Feedjit me ha enganchado al blog. Y ahora sólo quiero escribir, escribir y escribir para que gente que busca cosas raras en google llegue hasta mi blog.

Llueve, pero no hace tanto frío como el lunes. El lunes se me congelaron las orejas, los pies y las manos. Y no pude rodar bien mi corto porque estábamos en la calle y era insoportable.

Anoche fuimos a un concierto en Brooklyn. Bebimos cerveza Sierra Nevada y, más tarde, Southern Comfort para celebrar el aniversario de Virginia y José Víctor. Hay gente que se quiere y es verdad, lo cool en NY es no bailar en los conciertos y el Southern Comfort es como caramelo pero lleva alcohol. Al final, Virginia hizo alianzas con una pajita roja y, sin darme cuenta, me casé con Xavi.

Así que ahora tengo un marido con un blog mucho más interesante que el mío. Lo que me hace sentirme muy insustancial. Sobre todo teniendo en cuenta que posts como el de hoy sólo los escribo para ver qué palabras clave en google conducen hasta aquí.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Alguien llegó aquí porque buscó en google

Un día del año pasado que estaba muy triste, busqué en Google "fin del amor". No sé bien qué pretendía encontrar: una respuesta mágica, consuelo, un foro de corazones rotos?

Un día vi que en El colchón que volaba Lui Lu había añadido una lista de cosas que la gente buscaba en google y que le llevaban a su blog. En la lista había frases como:


* muy bien. tú lo has querido.

* habías prometido no llorar era la última vez que nos tomábamos un café juntos

* nadadoras no se depilan las piernas

* señora en la casa sin bragas

* foto de muñequito haciendo pipí

* busco un chico que conoci en el concierto bruce barcelona

* dónde hacer fotos carnet barcelona

* Terrazas de Madrid que hablan los martes

* Me gustaría llegar con mi imaginación en una alfombra voladora a todos lados

Algunas seguramente vienen de alguien que no sabe usar muy bien google. Otras, como "habías prometido no llorar era la última vez que nos tomábamos un café juntos" me hacen pensar que no estaba sola el día que busqué fin del amor en google. Que nos sentamos delante de nuestro ordenador y, cuando no sabemos qué más hacer, abrimos la ventana de internet y gritamos muy alto. Por si alguien nos oye.

Mi agradecimiento a Lui Lu por prestarme la idea y a Feedjit, por cotillear en lo que ponemos en google.

domingo, 30 de noviembre de 2008

Thanksgiving

Como dice mi amigo Antonio, soy una ruina. No salgo nunca de noche, pero justo el miércoles, antes de Thanksgiving, salí hasta las 5 de la mañana. Y me levanté el jueves a las 3 de la tarde.

La cena empezaba a las 4, así que no me daba ya tiempo a cocinar la tortilla de patatas, que era lo que yo quería haber llevado. Mayuran, que fue quien me invitó, insistía en que cada uno trajera algo de su país y, sobre todo, insistía en que fuera homemade. Yo tuve que correr a la ducha y de ahí al supermarket. Me sentí un poco culpable.

Por la calle, la gente llevaba fuentes de comida homemade para llevar a casa de sus amigos. Nadie andaba por la calle sin comida.

La cena era una reunión de familiares e invitados variopintos. Estábamos en casa de los padres de la novia de nuestro amigo. El primer impacto fue el de entrar en un hogar. Mi casa de aquí es aséptica y fría.

Había una mesa llena de comida para picotear mientras llegara la hora de la cena de verdad. Mucha comida. Y dos mujeres continuaban cocinando sin parar. Entre las dos sacaron la bandeja del horno. Un pavo enorme cubierto de papel de plata.

Una vez en la mesa, la madre hizo un pequeño speech que terminó en lágrimas. Entre otras cosas, dijo que en realidad Acción de Gracias y es una fiesta que no se debería celebrar (por lo cínico de celebrar que los indios ayudaron a los ingleses, teniendo en cuenta lo que pasó depués). Eso me gustó.

Y tras ella, todos los demás teníamos que decir algo. Sinceramente, me veía desde fuera y tenía la sensación de estar en una película. "No sólo estoy en la cena de Acción de Gracias, además tengo que levantarme y hablar!" Prueba superada. Es un juego divertido y se entra con facilidad. Todo el mundo se pone muy ñoño y emocionado, y a mí me encanta. No me costó nada decir mis palabras cursis de agradecimiento. La verdad es que estaba teniendo la sensación de estar con mi familia de verdad. Pero a lo mejor era por el jet lag de haber dormido tan poco. El caso es que estaba cómoda. Después de la cena, jugamos a un juego de mesa. Y después de eso, el postre.

Hice las cuentas y me pasé 7 horas comiendo. Aquí no existe el culto a la comida al que estamos acostumbrados. No es de mala educación llamar por teléfono a alguien mientras come, ni tampoco es de mala educación comer en clase. La comida es una necesidad y no un placer. Y aunque odie esta idea, sin más remedio he adoptado el uso. Normalmente, como en 15 minutos, casi siempre andando a otro sitio, o de pie. En los restaurantes, te traen la cuenta sin pedirla, porque no existe la sobremesa. Acción de Gracias fue un día para romper las reglas. Y yo estoy a favor.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Acción de Gracias

Los ingleses llegaron a América del Norte y mientras intentaban cruzarla y ocuparla, se morían de hambre por el camino. Así que un día, cuando estaban a punto de desfallecer, los indios les trajeron comida y les salvaron la vida. Ese día cenaron todos juntos y cantaron canciones alrededor del fuego. Después de aquello, los ingleses se merendaron a los indios. Pero esa es otra historia.

La otra cosa es que, por lo visto, el pavo contiene una sustancia que estimula la felicidad. Como el chocolate.

Estas son las dos historias que me han contado hoy sobre el día de Acción de Gracias. Me las ha contado un chico de clase, de Sri Lanka, que organiza en su casa una cena multicultural (sólo ha invitado a estudiantes no americanos, porque somos los únicos que no tenemos una familia a la que volver mañana). Pero él es vegetariano y no habrá pavo.

Yo doy las gracias por un mensaje de Ana que me ha llevado de paseo vagabundo por Madrid y por una carta de Rocío que ha llegado a mi buzón. Y por un montón de cosas más.